lunes, 18 de enero de 2010

Honor a quien lo merece - Dr. José María Bengoa


El médico José María Bengoa, creador del INN y de la Escuela de Nutrición de la UCV, falleció el sábado en España

El Nacional/Flor Antonia Singer



Hace año y medio el médico José María Bengoa regresó a Bilbao, donde nació en 1913, y allí falleció el sábado a los 96 años de edad. "Siempre estuvo pendiente de volver, pero por una o otra cosa no pudo. Esta era su segunda patria, él siempre nos decía que se había formado en la Universidad de Sanare", relata Maritza Jiménez, miembro del consejo directivo de la Fundación Bengoa, institución que adoptó el nombre del pionero de los estudios de nutrición en Venezuela.

La creación del Instituto Nacional de Nutrición, la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Central de Venezuela, la Fundación Cavendes y el Programa de Alimentos Estratégicos, Proal, tienen un origen común en el trabajo de Bengoa, que calificaba su trabajo como "medicina social".

El médico sanitarista, graduado en la Universidad de Valladolid, llegó a Venezuela en la década de los cuarenta, luego de vivir la guerra civil española. Sembró sus investigaciones en el pueblo larense de Sanare, donde encontró que la mayoría de las enfermedades de esa población estaban relacionadas con el hambre, con lo que comían y con la cantidad de veces que lo hacían.

En 2006, explicó en una entrevista publicada en El Nacional lo que para él era la desnutrición: "No conozco otro rasgo humano que sea tan dolorido como el de un niño con hambre: el cuerpo hinchado, lesiones en la piel como si fueran quemaduras, la mirada triste, acusadora. Por eso, cuando el padre Quintana, el cura del pueblo, me preguntó que cuándo le daría de alta a los niños desnutridos, le contesté: Cuando sonrían, padre".

Bengoa creó en Sanare los Centros de Recuperación Nutricional que, luego, trabajando para las Naciones Unidas, logró extender al resto de América, Asia y África.

Durante el centenario de la Organización Panamericana de la Salud fue galardonado con la distinción Héroe de la Salud Pública. Recibió doctorados honoris causa de las universidades Simón Bolívar de Venezuela y Alicante de España.


18/01/2010

lunes, 11 de enero de 2010

La Ética Médica sobre las PERSONAS EN HUELGA DE HAMBRE



www.7medios.com/index.php/2009/12/11/brito/


El caso de Franklin Brito ha resonado en las narices de todos como un caso muy complejo para su abordaje desde cualquier punto de vista: ideológico, social, mecanismo de lucha,político,cultural,afectivo y por supuesto médico. Los médicos en particular necesitamos reflexionar sobre tal situación y revisar los conceptos fundamentales que sostienen nuesta noble profesión. Aprovecho para nutrir la discusión con unas notas de la ASOCIACION MEDICA MUNDIAL sobre esta difícil situación.
Le ruego a Dios, que en esta circunstancia, nos ayude y permita que se resuelva con la mayor justicia y ética.
Salud para todos,
Alejandro Rísquez


La Ética Médica sobre las
PERSONAS EN HUELGA DE HAMBRE

AMM, Manual de declaraciones
DECLARACIÓN DE MALTA DE LA ASOCIACIÓN MÉDICA MUNDIAL

adoptada por la 43ª Asamblea Médica Mundial
Malta, noviembre de 1991
y revisada por la 44ª Asamblea Médica Mundial
Marbella, España, setiembre de 1992


Introducción

1. El médico que trata a las personas en huelga de hambre enfrenta los siguientes valores conflictivos:
1.1. Cada ser humano tiene la obligación moral de respetar el aspecto sagrado de la vida. Esto es especialmente evidente en el caso de un médico que aplica sus conocimientos para salvar la vida y actuar en beneficio de sus pacientes.
1.2. Es deber del médico respetar la autonomía que el paciente tiene sobre su persona. El médico necesita el consentimiento informado de sus pacientes antes de aplicar sus conocimientos para ayudarlos, a menos que existan circunstancias de emergencia, en cuyo caso el médico debe actuar en beneficio del paciente.

2. Este conflicto es aparente cuando una persona en huelga de hambre, que ha dejado instrucciones claras de no ser resucitado, entra en coma y está a punto de morir. La obligación moral fuerza al médico a resucitar al paciente, incluso cuando va contra los deseos de éste. Por otra parte, el deber fuerza al médico a respetar la autonomía del paciente.
2.1 Estar a favor de la intervención puede debilitar la autonomía que el paciente tiene sobre sí mismo.
2.2. Estar a favor de la no intervención puede tener como resultado que el médico tenga que hacer frente a la tragedia de una muerte evitable.

3. Existe una relación médico-paciente cuando el médico por deber, en virtud de su obligación con el paciente, aplica sus conocimientos a cualquier persona, ya sea en la forma de consejo o de tratamiento.
Esta relación puede existir a pesar de que el paciente no dé su consentimiento a ciertas formas de tratamiento o intervención.
Una vez que el médico acepta atender a una persona en huelga de hambre, esa persona pasa a ser el paciente del médico. Esto tiene todas las responsabilidades y consecuencias de la relación médico-paciente, incluyendo el consentimiento y la reserva.

4. La decisión final sobre la intervención se debe dejar a cada médico, sin la participación de terceras personas cuyo interés principal no es el bienestar del paciente. Sin embargo, el médico debe dejar bien en claro al paciente si puede o no aceptar su decisión de rechazar el tratamiento, o en caso de coma, la alimentación artificial, lo que implica un riesgo de muerte. Si el médico no puede aceptar la decisión del paciente de rechazar dicha ayuda, entonces el paciente debe tener el derecho de ser atendido por otro médico.


Normas para el trato de las personas en huelga de hambre

Puesto que la profesión médica considera el principio del aspecto sagrado de la vida como fundamental para su ejercicio, se recomiendan las siguientes normas prácticas a los médicos que tratan a las personas en huelga de hambre:

1. Definición
Una persona en huelga de hambre es alguien mentalmente competente que ha decidido comenzar una huelga de hambre y se niega a ingerir alimentos y/o líquidos durante un período significativo.
2. Conducta ética
2.1 El médico debe obtener los antecedentes médicos detallados del paciente, cuando sea posible.
2.2 El médico debe llevar a cabo un minucioso examen del paciente al comienzo de la huelga de hambre.
2.3 Los médicos u otro personal médico no pueden ejercer presión indebida, de ningún tipo, sobre la persona en huelga de hambre, a fin de que suspenda la huelga. El tratamiento o la atención a la persona en huelga de hambre no debe estar condicionada a la suspensión de su huelga de hambre.
2.4 La persona en huelga de hambre debe ser informada profesionalmente por el médico de las consecuencias clínicas de la huelga de hambre y sobre cualquier peligro específico de su caso particular. Sólo se puede tomar una decisión informada en base a una comunicación clara. Si es necesario se debe hacer uso de un intérprete.
2.5 Si la persona en huelga de hambre desea tener una segunda opinión médica, se le debe permitir. Si la persona en huelga de hambre prefiere que el tratamiento lo continúe el segundo médico, se le debe permitir. En el caso de que la persona en huelga de hambre sea un preso, esto se debe permitir bajo arreglos y consultas con el médico de la cárcel.
2.6 El tratamiento de infecciones o el aconsejar al paciente que aumente los líquidos que toma en forma oral (o que acepte soluciones salinas intravenosas), a menudo es aceptable para una persona en huelga de hambre. El rechazo a aceptar dicha intervención no debe perjudicar ningún otro aspecto de la atención médica del paciente. Cualquier tratamiento aplicado al paciente debe ser con su aprobación.
3. Instrucciones claras
El médico debe asegurarse a diario si el paciente desea o no continuar con su huelga de hambre. El médico también debe asegurarse a diario de conocer los deseos del paciente en relación al tratamiento, en caso de que éste no pueda tomar una decisión informada. Esta información debe incluirse en los archivos médicos personales del médico y mantenerse confidencial.
4. Alimentación artificial
Cuando la persona en huelga de hambre entra en un estado de confusión y por lo tanto no puede tomar una decisión lúcida, o cuando entra en coma, el médico debe tener la libertad de tomar una decisión por su paciente sobre el tratamiento que considera que es el mejor para ese paciente, teniendo siempre en cuenta la decisión que tomó durante la atención precedente del paciente, durante su huelga de hambre, y reafirmando el punto 4 de la introducción de la presente declaración.
5. Coerción
Se debe proteger a las personas en huelga de hambre de la participación coercitiva. Esto puede significar separar a la persona de sus compañeros huelguistas.
6. Familia
El médico tiene la responsabilidad de informar a la familia del paciente que éste ha iniciado una huelga de hambre, a menos que lo haya prohibido específicamente el paciente.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Contra la corriente SISTEMA DE SALUD VENEZOLANO


Contra la corriente
El presidente de la Academia Nacional de Medicina, el doctor Antonio Clemente Heimerdinger afirma que a este país hay que rehacerlo en base a las normas mundiales de la salud
por Notisalud http://www.notisalud.com.ve/
Grecia García
-¿Según su opinión, cuál debe ser la misión del sector salud?
-Para la época en la que se hablaban de enfermedades infecciosas o miasmas, la Organización Mundial para la Salud (OMS) decretó que la misión del sector salud debía ser “prevenir las enfermedades”. Hoy en día esta concepción ha dado un paso más adelante y la OMS indica que “hay que mantener a las personas sanas”.


La misión de los organismos internacionales de la salud es educar y explicar que hay que crear hábitos saludables de vida, esto implica dos componentes básicos: el primero debe ser el componente alimenticio. El segundo componente consiste en influir en los sistemas educativos para que los niños hagan una hora de ejercicios diario.


En la Academia Nacional de Medicina trabajamos en pro de la difusión de crear hábitos saludables de vida. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos realizados, nos damos cuenta que lo que se hace en el país está muy distante de lo que se debe hacer. Por eso en la Academia redactamos un documento en donde no sólo se encuentran los lineamientos y metas que se deben cumplir en el sector salud, sino también, cómo debe funcionar la Red de Atención Médica.

-¿Qué opina usted sobre la situación que atraviesa el sector salud?
- Ricardo Archila médico venezolano publicó un libro en los años 50 que se llama La historia del Ministerio de Sanidad. En dicho compendio se reseñaba la situación económica de aquella época. Por ejemplo, se explicaba cuánto era el porcentaje del total de las ganancias del país que le correspondía a cada Ministerio. Hoy en día, la referencia para determinar el porcentaje para los distintos Ministerios se hace con respecto al Producto Interno Bruto (PIB).


Hay registros desde el año 1911 hasta el 2000 que demuestran que sólo 2,62% del PIB es destinado a la salud, eso representa la mitad del promedio latinoamericano y la cuarta parte de lo que tienen los países industrializados, es decir, la asignación presupuestaria del estado venezolano hacia el sector salud ha sido muy pobre. Todo esto se origina debido a que no se lleva una contabilidad de costos, y por lo tanto no se sabe cuánto valen las cosas y cuánto debiera ser el presupuesto real que demanda el sector salud.

Lo ideal sería copiar ese modelo de contabilidad del sector privado para poder siempre estar al día con la cantidad de insumos que deben tener los nosocomios.


Otro de los problemas que tienen los hospitales es que no se cuidan ni se les da mantenimiento a los equipos e instalaciones de los recintos.


-¿Cómo se ve afectado el gremio médicos y los estudiantes?
-Venezuela tiene una historia de docencia de pre y postgrado muy buena, los médicos venezolanos que salen al exterior son muy apreciados y eso ha sido desde siempre. Por ejemplo, hubo un alumno del Doctor José María Vargas en el año 1826 llamado Eliseo Acosta, el cual terminó siendo el cirujano más prominente de Londres y eso ocurrió en el siglo XIX. En Venezuela ha habido médicos excelentes y en general la estructura del Ministerio de Sanidad cuando comenzó en 1936 era de primer orden.


.

Está estudiado hasta por la OMS cuánto se les debería pagar al equipo de salud. El problema principal que afecta a los médicos y trabajadores de la salud en Venezuela son los miserables sueldos. Por esa razón, al no pagarle al equipo de salud lo que les corresponde, por las habilidades que tiene o por los estudios que han hecho, no se puede esperar que esas personas trabajen satisfecha.

Para nadie es un secreto que en Venezuela a los médicos se les paga muy mal y a las enfermeras ni se diga y lo peor del caso es que a veces no se les paga.


-¿Por qué cree usted que haya un número considerable de médicos que emigran hacia otros países para ejercer su profesión?
-Hoy en día el número de alumnos excede la demanda nacional. Nosotros producimos desde los años 60 más del 6% del crecimiento vegetativo de la población en médicos, y eso se discutió con los ministros, sin embargo no hubo respuesta de parte de ellos porque es muy poco político decir que pueden entrar sólo un número restringido de médicos a las escuelas de medicina.


Por otra parte, la situación es alarmante, las cifras se encuentran entre tres y cuatro mil médicos que emigran a otros países. Sin embargo, esta situación ocurre en otros países. Por ejemplo en Portugal los médicos emigran hacia España, porque en Portugal les pagan 2500$ mensuales y en España 3500$, de igual modo los médicos españoles emigran hacia Alemania porque les pagan 9000$ y en Estados Unidos les pagan en promedio 10.000$.


Además, tanto el gobierno de los Estados Unidos, como las compañías privadas americanas aportan una gran cantidad de dinero para la investigación, lo cual implica un financiamiento para los laboratorios. No obstante, en países grandes el financiamiento para la investigación es 3% aproximadamente. En Venezuela difícilmente sobrepasa el 0,1%.


-¿Qué opina sobre el discurso del presidente hacia los galenos?
-El presidente se deja llevar por el área afectiva (las emociones, los impulsos), y resulta imprescindible el uso de la razón, de lo contrario el margen de equivocación se incrementa. Y a él le pasa esto continuamente, si se disgusta con algo comienza a decir barbaridades afectando a cualquiera que se dirija.


-¿Qué opina usted sobre la misión barrio adentro?, ¿Cree que soluciona en alguna medida los problemas de Salud Pública del país?
-El concepto no es malo, la idea de cercar al médico a las personas que necesitan de él en esencia es bueno. El error está en que las personas que trabajan en estos sitios tienen que ser personas preparadas, para ello existe un especialidad médica que se llama médicos de familia, estos galenos son los que deberían llevar a cabo la idea de Barrio Adentro.


Si en los módulos de Barrio Adentro hubiese médicos familiares el impacto fuese importante en la población, porque un médico de familia puede cubrir 2500 personas por año o quinientas familias.


Otro error de Barrio Adentro consiste en el descontrol de la información médica sobre el paciente. La Academia envió un comunicado a la oficina en Caracas de la Organización Panamericana de la Salud, en donde se preguntaba por qué en los módulos de Barrio Adentro no se hacían historias clínicas. De parte de la OPS no hubo respuesta.

La historia clínica es el instrumento que se ha inventado para saber si lo que está haciendo el médico es lo que se debe hacer y eso es un documento público. La misión de las consultas no debe estar medida en cuanto a la cantidad, sino en cuanto a la calidad del servicio.


En Europa, en 1999 en la Universidad de Bolonia en Italia, se firmó un acuerdo para hacer que todos los programas de estudio desde Rusia hasta Portugal fuera iguales. El gobierno venezolano con estos planes de formación cubanos que ha tratado de introducir en el sistema de educación se encuentra muy distante de lo establecido por el consenso general de educación en materia de salud.


-¿Por qué cree usted que no se logra controlar la situación del dengue?
-Eso no es tan fácil, porque el mosquito vive en el monte y prácticamente ponen los huevos en todas partes en las aguas estancadas, floreros etc.


Por otra parte, cuando existe agua corriente en las casas no hay la necesidad de tener depósito de agua, pero en muchos sitios de Venezuela no hay agua corriente y se hace más común tener depósitos de agua al aire libre, aumentando así el riesgo y la proliferación del mosquito.


-¿Qué opina usted sobre las remodelaciones que se le hacen a los hospitales? ¿Cuál podría ser la posible solución?
-El problema de las remodelaciones en los Hospitales radica en que no hay control de la obra. Por ejemplo, hay que cambiar el piso y eso se hace en dos días, pero como no hay supervisión, los obreros tumban el piso y para ello pasan una o dos semana.

Para que las remodelaciones sean efectivas y estén listas a tiempo debe haber una persona que todo el tiempo vigile la obra. Esa persona debiera ser el director del Hospital porque es el doliente, no el ministro de salud ni los obreros.


-¿Cuál cree usted que se uno de los mayores problemas de los hospitales?
Yo trabajé en el Hospital Universitario más de veinte años, lo conozco muy bien porque fui miembro del Consejo Directivo dos veces en representación del Ministerio. El problema central del Hospital Universitario y de todos los hospitales de Venezuela es que trabajan sólo en la mañana.

Yo logré cuando trabajaba en el Hospital Pérez Carreño que de los seis adjuntos que estaban a mi cargo, cuatro trabajaran en la mañana y dos en la tarde. Dicha medida se tradujo en que nosotros pasamos de ochocientas operaciones a mil seiscientas por año.

-¿Qué opina del manejo que el gobierno ha dado a la epidemia?

-Entre los años 40 y 50, hubo un gran médico venezolano que se llamó Darío Curiel, el cual creó en el Ministerio un registro que se llamaba Libro de Frecuencia de Enfermedades en Venezuela que se editaba todos los años. Luego se creó el boletín de epidemiología.


Existen un grupo de enfermedades como la tuberculosis o el dengue que son enfermedades contagiosas. Estas enfermedades se consideran de denuncia obligatoria de acuerdo a las leyes internacionales de la salud, por lo tanto, el médico debe reportarlas para que no se propague la contaminación. A Finales del año 2008 el Ministerio de Salud dejó de publicar el boletín, porque un ministro de turno dijo que la información se debería considerar confidencial. Esto evidentemente no sólo ha afectado el control de la epidemia AH1N1, sino en general las medidas de acción en contra de virus como el dengue.


Por otra parte, hay que seguir las normas internacionales de la salud, a estas alturas todos los países civilizados están vacunando y aquí todavía no ha llegado la vacuna.


El gobierno de Venezuela ha cometido errores inexcusables. Por ejemplo, la primera causa de muerte por cáncer en Venezuela en las mujeres es el cáncer de cuello uterino y hace tres años salió la vacuna y esa vacuna aún no está registrada en Venezuela.


En conclusión, este país hay que rehacerlo en base a las normas generales que se conocen. Debemos ver el futuro con optimismo pero tenemos que corregir los defectos que tenemos.

13/11/2009